martes, 31 de diciembre de 2024

2025

Alegría, color, fantasía, ficción, y no (y por lo tanto sí). También hacer. Esas son las palabras que quiero tener en cuenta en 2025, lo que quiero perseguir. Feliz 2025, que sea un año trascendente.

miércoles, 11 de diciembre de 2024

Hacer

Hay muchas cosas que me gustaría hacer y estoy paralizada, desde siempre en realidad se podría decir. Leí hace unos meses el título de un libro "Todo cicatriza menos la infancia" y creo aunque no quiero que tiene demasiado de cierto. La inacción obligada, el haber vivido como una planta, el miedo a hacer algo que no valga la pena (a que me juzguen, a ser tan nimia como ellos me veían y les convenía verme), las características con las que me definieron para manipularme a su conveniencia y un infinito etc más, todo eso me pesa como la mayor losa de mi vida. La sensación de estar fuera de la vida, de ser algo oscuro que ha de ocultarse al mundo (como lo era esa casa) y por lo tanto de no participar realmente de la vida me inutiliza también. Me aniquila eso y la obligación de trabajar, pero no voy a entrar en ese tema. Me pongo a escribir con la intención de salir de mi maldita parálisis, de mi pánico a hacer, para organizarme simplemente y hacer, aunque sea poco a poco.

El otro día me compré un curso para hacerme una página web, quiero estos días hacerlo y hacérmela. Me haré una tienda online en la que venda cosas diferentes que haga yo (eso me hace infinita ilusión) y una vez la tenga, me costará menos ir subiendo cosas, darme de alta como autónoma y máximo en julio que es mi cumple dejar sea como sea este trabajo aniquila vidas (como todos) en el que estoy. Hasta entonces he de ahorrar y hacer. Hacer, aunque sea mal, pero hacer, a sabiendas que no tengo importancia y que soy real, una humana más con su poca importancia y su pleno derecho.

sábado, 6 de julio de 2024

Planes de futuro

 Tengo una prioridad: trabajar lo mínimo posible, a falta de no poder dejar de hacerlo totalmente. Sin que obviamente nadie me mantenga y sin vivir en comunidad.

Le doy mil vueltas a cual puede ser la manera de no vivir esclavizada toda mi vida. Lo más parecido a ello que se me ha ocurrido es comprarme una casa abandonada o en el estado que sea que no me cueste más de 20.000 euros incluida reforma básica si necesita, aunque sea en un pueblo perdido que lo será porque es el único lugar donde puedo encontrar algo así.

Teniendo ya techo solo mio y si quiero para siempre, podré trabajar poco, lo justo y necesario para comer, gastos y cosas que me interesen, minimizalizando por ejemplo en comida y gastos innecesarios como ropa y mil artilugios que se consumen realmente innecesarios. Pudiendo siempre si quiero puntualmente ganar más dinero para algo concreto trabajar un mes o lo que sea como hasta ahora. 

Así que ahora que estoy trabajando y tengo contrato indefinido aprovecharé para pedir un préstamo, trabajar como mucho un año más en este horror para ir pagándolo y que pasado el año pueda ponerle una cuota tan mini que dé igual si estoy en el paro o si trabajo unas horas a la semana o si siendo autónoma -que es lo que quiero hacer (porque me gusta lo que haría y es lo que me llena)- gano dos duros. 

Libertad y tiempo son mis prioridades, pese a que no me guste nada vivir en un pueblo, lo sacrifico en pro de mi tiempo y mi no esclavitud. Ese es mi plan. En tres años de alquiler habría gastado 20.000 euros, así que nunca me podré ni arrepentir, porque siempre podría venderla y volver o ir a cualquier otro sitio y con cualquier otra vida, e incluso en el peor de los casos que no la pudiera vender luego o me costara mucho, habría gastado lo mismo en tres años de alquiler, así que no habría ni siquiera pérdida que lamentar.

Antes de mi próximo cumple (no este que es en unos días, sino el del próximo año) he de haber conseguido eso, y me parece mucho tiempo, pero intentaré este año ahorrar para mi casa en ruinas y/o perdida, y adelantar o prepararme un poco las cosas como autónoma para no empezar de cero cuando tenga mi casa perdida en los confines. Creo que podría ser feliz así, y con infinita certeza más que dedicando mi vida, mi energía y mi ser entero -porque el resto queda bajo mínimos o anulado- a trabajar. 

Quiero un casita en el fin del mundo y ser una autónoma que pueda ganar dos duros. Esa es mi meta. Tiempo y espacio para mi mente, el no va más. Como leí por ahí, dejar de "ganarme la vida" perdiéndomela.

jueves, 9 de mayo de 2024

A partir de mañana

"Cuando tenia cinco años, un domingo llegó a nuestro barrio un vendedor ambulante con una canasta de bambú llena de pollitos. Yo iba detrás de mi padre a buscar nuestra ración semanal de comida, y cuando el vendedor puso un pollito en mi mano, con su cuerpo pequeño, suave y tibio que no paraba de temblar, lloré antes de poder pedirle a mi padre que me lo comprara. No éramos una familia rica: mi padre trabajaba como portero, y mi madre, enferma desde que tengo memoria, no trabajaba, y yo aprendí a contar monedas y billetes pequeños con mi padre antes de salir a hacer las compras. Debe haber sido doloroso para los que conocían nuestra historia ver la angustia de mi padre, pues dos mujeres se ofrecieron a comprarme dos pollitos. De camino a casa, mi padre me advirtió cariñosamente que los pollitos eran demasiado jóvenes como para durar más de un día o dos. Yo les hice un nido con una caja de zapatos y papel de periódico y los alimenté con mijo ablandado con agua, y, un día después, cuando parecían enfermos, les di una aspirina disuelta en agua. Dos días más tarde murieron. El primero en irse fue el que bauticé Punto, que tenía una marca de tinta en la frente, después fue el turno de Champiñón. Robé dos huevos de la cocina cuando mi padre fue a ayudar a un vecino a arreglar un fregadero que goteaba -por esa época mi madre no solía estar en casa-, los rompí con cuidado y lavé las yemas y las claras, pero sin importar lo mucho que lo intentaba no podía hacer que los pollitos volvieran a entrar en las cáscaras de huevo, y hasta el día de hoy puedo ver la media cáscara sobre la cabeza de Punto cubriendo la marca de tinta como un sombrerito gracioso.

Desde entonces he aprendido que la vida es así, cada día es como un pollito que se rehúsa a volver al huevo." 

Yiyun Li


A partir de mañana. 


viernes, 26 de abril de 2024

Buenos días M*****cita. 

Vas a levantarte aunque tengas sueño porque lleves desvelada desde las 3 y pico y aunque te duela la barriga porque ayer cenaste dos bolsas de patatas fritas.

Te lavarás la carita con agua fría, no maldecirás tus ojos como globos, te harás un café del bueno que te has comprado, ayunaras hoy (más allá de cafés/ infusiones), te pondrás música y te pondrás a dibujar. Solo así salvarás tu día. Luego te ducharás y vestirás con tiempo, irás a trabajar intentando no maldecir por dentro cada tortura de segundo que no pasa, saldrás, llegarás a casa y te meterás en la cama a leer y dormir.


sábado, 13 de abril de 2024

Con bastante esfuerzo (o mucho según el día o el umbral por el que se mida) llego a mínimos, a vivir de la manera mínima indispensable, casi a sobrevivir se podría decir buena parte del tiempo. Quiero conseguir vivir siendo capaz de esforzarme un poco más, con un poco más cambia todo considerablemente.

Cosas que me dan oxigeno y que solo dependen de mi y que por eso he de hacer en enormes dosis: leer mucho, dibujar mucho, ver mucho cine, oír música y comer poco.

"Defender la alegría como una trinchera" y perseguir también disfrutar todo el rato lo máximo posible.

(Escrito en un momento de euforia sin motivo🙄)

domingo, 4 de febrero de 2024

Pisito

El piso que quería lo he conseguido, en Madrid capital, bastante bien comunicado con mi trabajo y relativamente bien con el centro, en un barrio que dentro de mis posibilidades (y casi independientemente de ellas) me gusta y todo, y que es, por primera vez en mi vida (sin contar cuando he vivido en pareja) un piso, no un estudio, ni obviamente un piso compartido. Un piso para una persona pero un piso, pequeño pero un piso, bonito y con una dueña maja y hasta ética. Obviamente muy barato para lo que hay. 

De aquí unos dos meses (a finales de marzo) hará un año que me volví a Madrid, y hasta hace poco me sentía absolutamente fracasada (aunque es habitual en mí) hasta que de repente hace unas semanas pensé que objetivamente no me ha ido tan mal este casi año: no he tenido que compartir piso (me encontré un dueño que sin curro y con el paro al 50% me alquiló un estudio); encontré trabajo desde el principio y, al mes, encontré uno mejor donde he cobrado más que nunca, que en principio era solo para verano y en el que al final me han hecho indefinida, y gracias al cual he podido por primera vez en la vida, alquilar un piso, con las fianzas pertinentes, mes por adelantado y compras necesarias para acabar de amueblarlo. Es todo un hito para mí poder pagar todo eso. Por primera vez un piso majo conmigo, con su espacio mínimo necesario, con su calefacción central, con su aire acondicionado para verano y todo, con su horno y hasta con servicios de esos de comunidad de vecinos que a la gente le gustan y que yo no usaré nunca. Objetivamente no me ha ido tan mal, aunque a veces me cueste darme cuenta o creérmelo.

Cuando mañana llegue el sofá lo consideraré el principio de esta "etapa?" (no me gusta la palabra ni el concepto, pero para que se entienda), porque ya podré estar cómoda, ya podré acabar de ordenar lo que me queda y ya estará todo lo indispensable. A partir de ahí, la misma sensación de bienestar, mimo y hasta limpieza mental que me da el piso la quiero para todo, no como meta pero como mínimo, y en todo lo que haga la buscaré, será mi mínimo, no indispensable pero mínimo cuando no haya nada mejor que ese mínimo. Y así iré dando los pasos para todo lo demás.

martes, 23 de enero de 2024

Desearme suerte

Esta tarde voy a ver un piso que lo quiero sí o sí, es lo único que siendo medio decente me puedo permitir en Madrid. Desearme suerte aunque me odieis, os sea indiferente, os de la gana o no, en vuestro fuero interno o en el externo. Mi día a empezado muy mal, sin luz en casa, teniéndome que duchar con agua fría, saliendo a las 6.30 de la mañana con el pelo mojado pq el secador tampoco lo podía usar, sin poder ni tomarme un café pq el microondas no funciona obviamente tampoco. Además me he dejado la tarjeta de acceso al trabajo con lo cual cada vez que salgo y entro he de interactuar con compañerxs para que me abran la puerta, también me he dejado el monedero en casa, con el DNI y tarjetas, con lo que si la dueña me pide el DNI le he de decir " me lo he dejado en casa" con lo verdadero que parece eso. Por suerte no creo en los bioritmos y tengo una app en el móvil que me permite sacar cafés y patatas (lo único vegano) de la máquina, sino sin comer ni café hasta la maldita visita pq no me da tiempo pasar por casa antes.

Estoy de mala ostia por llevar la mala suerte en los genes.


domingo, 7 de enero de 2024

Hasta junio máximo

 Digamos que en abril del año pasado volví a Madrid. Faltan 4 meses para que haga un año, así que en máximo 6 meses, el 1 de junio he de haber conseguido esto SÍ O SÍ:

A ESE MEDIO PLAZO:

1º- Vivir en Madrid capital, en un piso o estudio decente, que esté a gusto en él, cómoda, con espacio para todo lo que quiero (además de para lo obvio, para dibujar a gusto y para vaguear -tener un sitio donde estar cómoda sin hacer nada, leyendo, viendo películas o tirada-); exterior obviamente; a ser posible en la misma línea de metro que el centro -cualquiera de ellas-; y suficientemente bonito, es decir en el que me vea años y no como siempre y en todo, de manera provisional y preparada para escapar.

2º- Una vez lo tenga (para poder enseñar nóminas, contrato etc) darme de baja voluntaria en este trabajo, buscar uno temporal y estar tres meses.

3º- Hacerme autónoma y nunca más bajo ningún concepto volver a trabajar por cuenta ajena. Conseguir no trabajar (obviamente sin depender de nadie) sería lo ideal y no dejaré de buscar la forma o lo que más se pueda parecer a ello, pero en el peor de los casos, trabajar siendo autónoma, aunque me vaya pésimo y tenga que encontrar formas de buscarme la vida y apañarme completamente diferentes a hasta ahora.

4º- Hasta máximo junio, hacerme una web, ir informándome e ir adelantando algo, pero sin estrés.  Gastar poco dinero en cosas que no me importan demasiado (comer, ropa..). Tirar cosas.

Ese es mi plan intentándolo concretar.

MAÑANA: llamar (o ir mejor) a esa inmobiliaria y preguntar por ese piso, que lo cogería bastante encantada si es real.


No sé por qué hoy lo veo bastante posible.